Hola a todos, vamos a dejarnos de desconstrucciones, reducciones y esencias de semillas de la zona del suroeste del ártico..., esas recetas están muy bien para un día especial pero ¿Que pasa con el día a día?, los pucheros, los potajes, los estofados, las croquetas... y sobre todo las recetas de mi tierra, Jaén, que después de comprobar con estupor, que navegando por el ancho mundo de la red apenas las encuentras... Estoy totalmente decidida a que la cultura gastronómica de una tierra que fue cuna del flamenquin, no se pierda para siempre, además de demostrar que cocinar rico y sano es fácil y barato. Yo tuve la enorme suerte de introducirme en las artes culinarias de la mano de mi abuela, así que me hace una enorme ilusión pensar que su mano esta en todo lo que guiso ya que lo hago tal y como ella me enseño, sin Termomix, sin congelados y sin accesorios de cocina raros y extravagantes, espero que os guste y...¡Buen provecho.



martes, 17 de mayo de 2011

CROQUETAS

Que buenas están las croquetas de las abuelas!!!!..., pues os voy a desmostar lo fáciles que son.

Para las croquetas de puchero solo necesitáis:*


  • Carne sobrante del puchero (aquellas sobras del Cocido Andaluz, que habíamos congelado)
  • 1/4 de cebolla
  • 1 Vaso de leche
  • 1/2 vaso de harina
  • 2 cucharadas grandes de aceite de oliva
  • 1 pellizco de nuez moscada
  • 1 pellizco de sal


*Las cantidades no pueden ser exactas, puesto que dependen de carne que nos sobro del "Cocido Andaluz", estas cantidades están previstas para unos 200g de carne aprox.

Para el empanado:

  • 2 o 3 huevos
  • Un bol de pan rallado


Utensilios:

  • Cacito de unos 20 o 25 cm
  • Un tupper
  • Una cuchara para remover


 Lo primero es desmenuzar la carne, vamos cogiendo trozo por trozo y con las manitas bien limpias, las vamos haciendo hebras, una vez este toda la carne desilachada la reservamos. Cortamos la cebolla muy picadita y la pochamos, esto quiere decir que la refreímos en el aceite de oliva hasta que este transparente, cuando lo este, echamos la carne y le damos una vueltecitas para que se impregne del aceite y del jugo de la cebolla, a continuación echamos la harina, y le damos también, una vueltas para quitarle el sabor a crudo. Por ultimo vamos echando leche a petición de la propia masa, es imprescindible que se eche poco a poco y sin parar de remover porque si no no podremos controlar la textura.

Como ya os he explicado antes no os puedo dar las cantidades exactas porque va a depender de la carne de la que de disponemos, pero os puedo explicar la textura... la masa esta perfecta cuando al removerla, el fondo del cacito se queda limpio, sin perder su apariencia de bechamel, es decir, si al remover nos llevamos hecha un pegote gigante en la cuchara, aunque el fondo del cacito este limpio, esta demasiado densa..., echad un poco mas de leche, si cuando removamos no se ve el fondo porque la crema envuelve a la cuchara, esta demasiado liquida, darle un par de minutos de cocción.
Aclaración para los mas machotes: para vosotros es mas fácil si os digo que la textura perfecta es la de la masilla de emplastar.....

Una vez conseguida la textura, apagamos el fuego y sin quitarla, le echamos la sal y la nuez moscada, es mejor que ambas las echéis poco a poco, probando la masa y rectificando, ya que por un lado la carne ya esta salada del guiso del que proviene y la nuez moscada en exceso amargaría nuestras croquetas.
Una vez el sabor este en su punto, la pasamos a un tupper y las dejamos reposar de un día para otro, es decir mañana, ya la podéis empanar.

No os olvidéis de chupar bien la cuchara y, sobre el empanado... con una cuchara pequeña vamos echando en el huevo batido, luego a pan rallado y vuelta a empezar...


Si nos salen muchas, freid solo las que queríais y las demas, se congelan divinamente, así siempre tendréis croquetas caseras listas para feir.

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